Te paras a pensar y miras hacia atrás. Ves que has pasado por muchos momentos, ya sean buenos o malos. Pero a ti sólo te gusta recordar los momentos en los que el amor está presente. Esos en los que te sentías como en una nube, esos en los que eras feliz.
Hace tiempo que dejaste de creer en el amor. Te hicieron demasiado daño, y no una, sino muchas veces, y no quieres que eso vuelva a suceder.
Ahora todo es distinto. Has conocido por casualidad a una persona en la que ves una amistad de esas que son para toda la vida y que nada ni nadie puede hacer nada para que se rompa este lazo que os une.
Horas y horas hablando. De vez en cuando quedáis para dar paseos o simplemente, para echar unas risas. Os habéis convertido en esa clase de amigos que todo el mundo envidia. Os contáis las cosas que os suceden en el día a día, si tenéis algún problema os ayudáis mutuamente.
Y de pronto, llega ese día. Pensáis de distinta manera el uno en el otro. ¿Qué os está pasando? ¿Por qué no podéis dejar de pensar el uno en el otro? ¿Os estáis empezando a gustar?
Pues sí.
Es ese el momento mágico en el que todo empieza. Cuando os veis tenéis una sensación rara en el estomago, tenéis esos nervios y esa inquietud que os hace dudar de muchas cosas. ¿Le gustará la ropa que llevo? ¿Y mi peinado? ¿Y si no le gusta mi colonia? ¿Por que me pongo así si nos hemos visto tantas veces? ¿Qué ha hecho para que esté de esta manera?
Ese día no se os olvida: el día de vuestro primer beso. Da igual donde sea, lo que esté alrededor, todo lo que en ese momento pase, porque esa persona está haciendo que sea especial.
A partir de ese día todo es distinto, pero a la vez, todo es hermoso. Los momentos juntos no los olvidaréis jamás.
La cosa va tan bien, que el amor crece y llega el día en el que uno le declara al otro que todo lo que siente es tan grande que quiere que pasen el resto de sus vidas juntos.
Esto amigos, es lo que para mi es realmente perfecto y hace que crea en los momentos inesperados que el amor tiene reservado para cada una de las personas. Estos momentos son los que llenan de felicidad la vida y endulzan el corazón para que no sienta dolor alguno.
Con esto aprovecho para decirte que te has convertido en una persona demasiado importante en mi vida, y que no quiero que me faltes nunca. No cambio ni por todo el oro del mundo ningún momento vivido a tu lado, ni siquiera cambio una sola pelea, porque me encantan las reconciliaciones contigo.
Ya te lo dije, en ti encontré ese algo especial que todavía no sé qué es pero que me encanta y me vuelve loca.
Quédate a mi lado todo el tiempo del mundo, que yo prometo poner una sonrisa en tu cara cada día. Prometo no fallarte, estar a tu lado por muy mala que sea la situación, quererte cada día más y enamorarte como el primer día.
Gracias por todo.
Te quiero.